Pregúntale a diez fisioterapeutas qué quieren de una app de fisioterapia y saldrán tres respuestas distintas con la misma etiqueta. El desacuerdo no va de funciones. Va de que la palabra cubre un sistema clínico, una herramienta de ejercicios para el paciente y un goniómetro de bolsillo, y esas tres cosas no tienen casi nada que ver entre sí.
Tres cosas distintas se llaman app de fisioterapia
- En la que trabajas tú. Historias, agenda, evoluciones, dinero. Sustituye a un ordenador, y la única pregunta real es si se maneja con un pulgar.
- La que recibe el paciente. Ejercicios para casa, próxima cita, una forma de confirmar que viene. Otro usuario, otro problema y, casi siempre, otro producto.
- Las de medir. Goniómetro, inclinómetro, fotos de postura, cronómetros. De un solo uso, a menudo excelentes, y no guardan historia: lo que midan tiene que acabar en algún sitio igualmente.
Antes de comparar nada, decide cuál de las tres estás buscando. La mitad de la decepción con las apps de fisioterapia es comprar la segunda esperando la primera.
Nativa, web, y la palabra que esconde la diferencia
Una app nativa se descarga de una tienda y se instala en el móvil. Una app web funciona en el navegador. Entre las dos está la aplicación web progresiva, que es una web que se añade a la pantalla de inicio, se abre a pantalla completa con su icono y, a efectos prácticos, no se distingue de una nativa hasta que algo falla.
La distinción que de verdad importa no es técnica. Es esta: qué pasa cuando se cae la cobertura. Y la respuesta es bastante menos generosa de lo que sugiere la publicidad.
- Nativa pensada para sin conexión. Guarda la nota en el móvil y la sincroniza después. Útil de verdad en sótanos y ascensores. Más rara de lo que parece.
- Nativa, pero igualmente en línea. Instalada desde la tienda e inútil sin conexión. Muy común.
- Aplicación web progresiva. Suele abrirse sin conexión y enseñarte la última pantalla; casi nunca puede guardar una nota nueva. «Funciona sin conexión» muchas veces significa «se abre sin conexión».
Si trabajar sin cobertura te importa, no aceptes ninguna de las tres palabras como respuesta. Pregúntale al proveedor directamente: ¿puedo escribir y guardar una evolución completa con el móvil en modo avión, y seguirá ahí después? La respuesta suele ser que no, en todos, y es mejor saberlo.
Qué demuestra estar en la tienda de apps
Demuestra que la empresa pagó una cuenta de desarrollador y pasó una revisión. No demuestra que el producto sea bueno, que siga mantenido ni que sirva para historias clínicas — y su ausencia tampoco demuestra lo contrario. Hay software clínico serio que es solo navegador a propósito, porque un único código que se actualiza un martes por la tarde gana a tres esperando la aprobación de una tienda.
Lo que sí conviene comprobar es más pequeño y más aburrido: si se instala en tu pantalla de inicio, si recuerda que has iniciado sesión, si sobrevive a reiniciar el móvil y si el teclado no tapa el campo en el que estás escribiendo. Eso decide si lo usas un miércoles.
Pruébalo en tu propio móvil
No en una tablet de demostración. Tu móvil, tus manos, una evolución real, de pie.
Crear cuenta gratis → Sin tarjeta. Los primeros 7 días no tienen ningún límite.La app que quieres que tenga el paciente
La aritmética incómoda de las apps para pacientes es esta: cada instalación es un paso, cada cuenta es un paso, y cada paso pierde gente. Un paciente de sesenta y tantos al que le das una tarjeta en recepción para que se descargue una app, cree una contraseña e inicie sesión para ver cuatro ejercicios lo hará más o menos tantas veces como te imaginas.
Lo que funciona mejor, casi siempre, es un enlace. Una dirección personal por paciente, enviada por la mensajería que ya usa, que abre directamente en sus ejercicios, su próxima cita y un botón para confirmar que viene. Sin instalar, sin cuenta, sin contraseña que recuperar tres semanas después.
No es una preferencia técnica, es de adherencia. La mejor app de ejercicios del mundo no hace nada por el paciente que nunca terminó de instalarla, y los ejercicios que prescribiste son los que deciden si el tratamiento funciona.
Qué suele significar «app gratis»
Cuatro cosas distintas, y conviene separarlas antes de meter datos de pacientes en una:
- Prueba gratuita. Gratis quince días y luego no. Perfecto, siempre que sepas la fecha.
- Plan gratuito. Gratis de verdad para siempre, con límites — normalmente de pacientes, almacenamiento o documentos.
- Herramienta gratis, lo demás de pago. El goniómetro es gratis; la historia clínica es el producto.
- Gratis porque el producto eres tú. Raro en software clínico y conviene descartarlo explícitamente: lee qué dicen las condiciones sobre qué se hace con los datos.
Para cualquier cosa que vaya a guardar historias clínicas, las preguntas que importan son las aburridas: si puedes exportarlo todo, qué pasa con las historias si dejas de pagar y quién es el responsable del tratamiento de datos. Las repasamos en detalle aquí.
El móvil también es el riesgo
Un sistema clínico en un móvil es un sistema clínico en el bolsillo de un abrigo, en el metro y alguna vez en un taxi. Tres hábitos cubren casi todo, y ninguno es una función que se compre:
- Bloqueo de pantalla con biometría y un tiempo de espera lo bastante corto como para resultar algo molesto.
- Nada de dispositivo compartido. Si recepción y los fisioterapeutas usan la misma tablet, el registro de actividad miente entero: cada acción es de quien dejó la sesión abierta.
- Cierre de sesión a distancia que hayas probado antes de la noche en que lo necesites.
Conviene leerlo junto a lo que la protección de datos le pide a una consulta pequeña.
Una prueba de veinte minutos que lo zanja
Hazla en tu propio móvil, con tus manos, antes de decidir nada:
- Escribe una evolución completa de una sesión real, con una mano, de pie. Cronómetrala. Menos de tres minutos es viable; más de cinco y acabarás escribiendo en casa.
- Crea una cita repetida y luego mueve una sola de sus ocurrencias.
- Mándale los ejercicios a un paciente y abre el enlace en un segundo móvil, tal como lo vería él.
- Activa el modo avión e intenta guardar algo. Mira qué hace. Es la prueba que no hace nadie y debería hacer todo el mundo.
- Añádelo a la pantalla de inicio y reinicia el móvil. Si te pide iniciar sesión cada vez, dejarás de usarlo.
Qué es Physioly en un móvil, sin adornos
Physioly es una aplicación web progresiva. Funciona en el navegador en móvil, tablet y ordenador, se instala en la pantalla de inicio con su icono, y no hay un producto móvil aparte con menos funciones: la historia, la agenda, las finanzas y los informes son los mismos en cualquier pantalla.
Del lado del paciente no hay nada que instalar. Cada paciente recibe un enlace personal que le envías por la mensajería que ya usa, y se abre en sus próximas sesiones, un botón de confirmación, sus ejercicios para casa con demostración en 3D y el enlace de vídeo si la sesión es en línea. No crea cuenta ni instala nada.
Lo que no está:
- No está en App Store ni en Google Play. Se instala desde el navegador.
- No guarda sin conexión. Puedes leer lo que ya está en pantalla; guardar necesita conexión.
- No trae goniómetro ni herramientas de medición. Las medidas se escriben en la historia.
- No envía avisos automáticos. El sistema redacta el mensaje y lo envías tú.
Si para ti es imprescindible que esté en una tienda, es una razón legítima para mirar otra cosa. Si lo que quieres es el sistema entero utilizable en el móvil que llevas encima y que el paciente no tenga que instalar nada, es exactamente esto, y el plan Gratis no cuesta nada para siempre, con la primera semana sin límites.
Dudas que nos llegan
¿Hay alguna app buena y gratis para fisioterapeutas?
Depende de cuál de las tres quieras decir. Herramientas de medición gratis hay muchas y algunas son excelentes, pero no guardan historia clínica. Los sistemas clínicos gratis suelen ser un plan gratuito con límites de pacientes o documentos, viable con pocos pacientes. Antes de meter datos en cualquiera, comprueba que puedes exportarlo todo y qué pasa con las historias si dejas de pagar.
¿Qué diferencia hay entre una app nativa y una aplicación web progresiva?
La nativa se instala desde una tienda; la progresiva es una web añadida a la pantalla de inicio que se abre a pantalla completa con su icono. En el uso diario se parecen. La diferencia que importa es qué pasa sin conexión, y es menor de lo que se cree: muchas nativas son igual de inútiles sin cobertura, y casi todas las progresivas se abren pero no pueden guardar.
¿Se pueden escribir evoluciones desde el móvil?
En cualquier producto que sea de verdad adaptable y no una pantalla de ordenador encogida. Pruébalo en vez de fiarte de la respuesta: escribe una evolución real en tu propio móvil, con una mano, de pie, y cronómetrala. Menos de tres minutos es viable. Más de cinco y las evoluciones se te mudan a la noche.
¿El paciente tiene que instalar una app para recibir sus ejercicios?
Preferiblemente no. Cada instalación y cada cuenta pierde gente, y los pacientes que más necesitan los ejercicios suelen ser los menos propensos a completar una descarga y una contraseña. Un enlace personal enviado por la mensajería que ya usan, que abre directamente en los ejercicios, se sigue mucho más que una app bien diseñada que nadie instaló.
¿Physioly tiene app en la App Store?
No. Es una aplicación web progresiva: funciona en el navegador en móvil, tablet y ordenador y se instala en la pantalla de inicio con su icono, con las mismas funciones en cualquier pantalla. Los pacientes no instalan nada — reciben un enlace personal con sus sesiones, ejercicios y botón de confirmación. Lo que no hace es guardar evoluciones sin conexión.